jueves, 10 de octubre de 2013

Año tres

Por la ventanilla del avión, puedo ver cuatro colores: negro de la tierra inerte bajo los primeros rayos del Sol. Naranja, provocador. Blanco al centro y por encima el azul al que abraza de nuevo el negro. Todos ellos producto de la difraccion de la luz al entrar por la atmósfera terrestre. Estoy despierto porque los nervios de no alcanzar el vuelo, la ansiedad que me provoca imaginar la caída del avión en pleno vuelo. Me sudan las manos, como que estuviera haciendo calor dentro de la cabina, pero no es así. El tener ganas de ir al sanitario también es un síntoma del mismo padecimiento.

Y es entonces que surcando el cielo y viendo el amanecer, me acuerdo de ti viejita.

Sé que el aniversario ya pasó, pero no por ello lo he olvidado. Tampoco que no haya tenido nada qué contar. Tuve la tarea de escribir algo en una hoja de papel hace unas semanas y lo que he escrito allí lo transcribiré aquí abajo:

"No es que haya olvidado escribir este año; tampoco es que no lo deba hacer. Acaso, es que he tratado de ser más claro en lo que quiero decir pero me ha estado costando trabajo.

Este año, he tenido más preguntas que los anteriores. He sentido la necesidad de oír tu voz de cuando en cuando, aunque sé que resultará harto imposible. Queda pues a costa de mi memoria poder hacerlo esporádicamente acaso por el miedo de que el recuerdo se gaste, así como las cintas magnéticas, como los cassettes que te causaban risa.

Este año, también hicimos una misa en tu honor. En realidad fueron dos, por confusión de mi madre. Yo no pude ir a una de ellas por el horario, pero a la segunda sí como casi todos los demás. Te seguimos recordando excepto los más pequeños, pues o te conocieron siendo muy pequeños o bien, aún no habían nacido; como es el caso de Brissa. Es la segunda hija de nieta y evidentemente hermana de LR. Apenas va a cumplir un año de vida y tú nos dejaste hace tres.

Creo que no puedo ser más claro –me parece- por los cambios que pasado los últimos meses y apenas me estoy acostumbrando. Si bien vivir en otro lugar, bajo un nuevo techo, parece no ser cosa del otro mundo, en realidad se ha vuelto algo harto novedoso e incierto. A veces, te extraño más por ese detalle. Pero este barrio te gustaría más, me lo puedo imaginar; y es que hay muchas cosas, de las que te solían gustar, cerca. La panadería, está apenas a dos cuadras. La iglesia a cuatro, la tiendita, en la esquina. El pan es bueno. Las campanas y su repique, se oyen por las mañanas. El señor de la tienda, además de ser mi vecino, es muy activo igual que su esposa. Venden de todo. Quizá, así es como he imaginado era tu tienda allá en San Luis Potosí.

Me parece que este año, mi madre te ha extrañado más; tu compañía y actividades relacionadas le han dejado un gran hueco. No ha estado muy bien de salud, y aunque no ha estado en cama mucho tiempo, a veces me hace dudar un poco por el hecho de estar lejos. Quizá sólo es el proceso.

Por lo demás, parece que las cosas se vuelven impávidas a la mirada del observador casual. Cada vez escucho menos música nueva. No es como antes. Hace pocos días encontré mi viejo tocacintas portátil que usé en la secundaria y preparatoria. Todavía tenía dentro un cassette –grabado por mí, claro- pero no tenía pilas, así que no lo pude usar. Regresaré luego por él. Hay una gata nuevo en la casa, se llama Olivia; te gustaría. Es gris con manchas y pequeña aún."

Hace no muchos días, recordé una vez que ambos viajamos en tren hacia el pueblo que te vio nacer. Supongo que era el tren México-Querétaro. Estoy cierto que nunca viajaste en avión, pero estoy seguro que te habría dado un poco de miedo, como hoy a mí. Te extraño. Siempre.

.gus0

jueves, 20 de junio de 2013

¿Qué se sentirá?

Otra colaboración de su servilleta para el blog de deportes, que espero que les guste.

Que luego de un discurso la gente de abuchee y haya rechiflas. Que aquello que estás diciendo sea tomado como algo pasajero o no real. Cuando no seas capaz de convencer a todo aquel a quién te dirijes.

Habría que preguntarle al otrora Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, Carlos Salinas de Gortari, pero él en su defecto, acuñó la frase célebre: “Ni los veo, ni los oigo”. Una verdadera joya.

También a Joseph Blatter, magnánimo Presidente de la FIFA a quién le ocurrió apenas hace unos días luego del discurso inaugural de la Copa Confederaciones, evento más importante para dicho organismo. Incluso se aventó la puntada de preguntar por el juego limpio fair play en un portugués que más bien, parecía español.

Y no es para menos; las protestas que han ocurrido a lo largo de varias semanas, en las principales ciudades de Brasil –detonadas en primera instancia por el alza de precios en el transporte público- han tomado cada vez más fuerza y obtenido dividendos con su fuerza y notoriedad a nivel mundial. La población está un tanto nerviosa y preocupada por el gran endeudamiento que tendrán sobre sus espaldas con miras de cubrir el Mundial de Fútbol FIFA 2014 en Río de Janeiro y los Juegos Olímpicos 2016. Y no es para menos. Tendremos que recordar el flamante caso de Grecia, que cuando en 2004 organizó los Juegos Olímpicos que a la postre lo hundieron en una grave crisis en el periodo 2008 a 2012 y que aún los tienen a salto de mata.

Brasil, en cambio, tuvo una visión más ambiciosa y tendrá diversos (magnos) eventos deportivos, por lo que parece que no sufrirá en inversión, acaso en recuperar con los dos eventos mencionados, más la Copa América 2015 y alguno otro que se puedan agendar antes de que termine la década.

Las protestas no cesarán; eso es algo que debemos tomar en cuenta. Pero habrá que ver cuánta sensibilidad logra tener el gobierno, que mientras escribo esto, ha anunciado que regresará el precio del transporte público a su costo previo y que haya menos inconformidad. Habrá que esperar la reacción de la FIFA sobre las protestas y el caso de la seguridad, duramente criticado en los JJOO de Londres 2012. Luego vendrá la resaca ¿Y ahora qué hacemos con todo lo nuevo?

Pero también, por qué no a José Manuel “El Chepo” de la Torre quién a pesar de tener a los mejores futbolistas de un país con casi 118 millones de habitantes, que sólo tiene registrados 324,595 ante la FIFA y un total de 8,155,000 NO REGISTRADOS. La fríolera de los números da risa.
¿De un país de 118 millones no podemos tener 11 que sean profesionales en un deporte harto famoso? ¿De un total de 324000 no podemos tener un cuadro titular y otro menos ‘peor’? ¿Por qué si tenemos más jugares registrados que el TOTAL de jugadores de Uruguay no podemos tener un mejor papel a dónde se juegue?

¿Y la vergüenza deportiva?

(fuente: http://es.fifa.com/worldfootball/bigcount/registeredplayers.html consultada el 20 de junio de 2013)